lunes, 29 de agosto de 2016

Tocar el abismo en la luz del atardecer

Quien sin más termina en la tranquilidad de una tarde, cálida y fresca en donde el silencio envuelve tu entorno y tus pensamientos se vuelven el tenue viento que acaricia alrededor de lo que ves. Terminar allí te deja con preguntas, la soledad misma se vuelve compañía al saber que eres tu el quien te la hace, sin pensar el el pasado o futuro sigues preguntandote sin decir palabras hacia dónde te diriges, a donde quieres llegar, la mente se vuelve tu bunker al llegar al ruido de la batalla diaria, esa en la que todo se agita y siempre es tarde, donde escuchar palabras y gritos que al final resultan no decir nada, ese es el verdadero silencio que todos deberían de no soportar, más lo hacen al no darse cuenta de este por su sonido vacío.

Tu mente te mantendrá seguro de eso, no tienes el porqué sentirte solo al saber que tienes el espejo que te entrega tu propia compañía, ese espejo reside en tu mente en ese bunker mental en donde guardas el mayor entorno de tranquilidad y seguridad. Muchos pensarán todo de ti, más ese todo será falso al saber que el hecho real y escaso en sus mentes surge de tu mente, eres magnífico, tu pintas tu mente y le das el porque a tu templo de no deteriorarse al siempre mantenerlo en uso cada vez que miras al cielo, o a esa luz que te mantiene pensando en cosas indescriptibles o sin palabras.

Caes por el abismo, pero no te percatas que es brillante y no oscuro al no queres ver dicha oscuridad, no hay ausencia en la perspectiva de que la luz es ausencia de oscuridad, una abundancia en vez de carencia que llena de luz por medio de la mente ese abismo, esa dicha de convertir lo que a todos temen es una de las fuentes de los más solitarios ¿quien más caminaría en carbón ardiente quien mantiene su mente fría y tranquila? ¡por supuesto el quien convierte con esos pensamientos el carbón en hielo tibio!


Eres el quien decide todo, él quien cambiará la gravedad de tu caída para convertir esa pared en el apoyo que perdiste, y dado a que él quien controle la gravedad puede controlar el tiempo, con el simple hecho de ralentizar tu mente podrás encontrar la llave de la rapidez del tiempo abarcado en esos lugares que no te agradan.

El cuerpo no es una prisión ni un transporte, es un cuadro en movimiento, y tu eres el pintor que le da técnicas distintas a eso que ves a traves de tus ojos, sin ti, ese cuadro es blanco, siempre pintarás, mas tu decides si usarás colores o solo deslizaras el pincel. Todo el ahora espera a contemplar tu obra como la mujer que posa para verse reflejada a través de tus ojos por medio de tu cuadro de vida continua.

Sigue caminando, no existe el final, porque tan solo es una forma de ver un nuevo comienzo.

lunes, 15 de agosto de 2016

El Templo en el silencio y soledad

Las personas a través del tiempo se van ''separando'' en grupos poco a poco mas exactos y pequeños, una parte de esta se ve afectada en la soledad debido a su peculiaridad en estas categorías invisibles, dando bienvenida a la aislación real o psicológica aun estando presentes falsos amigos o ya de plano, seres ajenos a tu amistad.

La cuestión dificil aqui es que nadie puede abrir la gran puerta de tu templo y casa, y no es porque no exista otra llave, sino más bien es porque dicha llave, aun existiendo más copias, siguen siendo peculiares y solo alguien igual o más profundo puede deleitarse con la escucha de tu mente. Aun teniendo a personas cercanas, la soledad no termina en puntos de divergencia a través del tiempo, sino que se van profundizando más si se tiene el valor de seguir con tu personalidad en pie. ¿Quién más que tu puede llegar a cometer tal hazaña?.

Nadie en lo más profundo de tu ser puede llegar a sacarte, porque no es sacarte de tu templo, sino de hacerlo más grande, para que en la lejanía otras personas como tu, puedan verlo en las llanuras casi inhóspitas de templos destruidos, o vagos y abandonados altares con esperanzas fallecidas a través de una batalla perdida, más  no me refiero al concepto de perder la victoria, sino de perder el rumbo hacia la victoria no por quedar cegado con la niebla de el cansancio, sino por aceptar una derrota al ver una imitación de esta vendiendo tu alma a la popularidad, com comprando el trofeo de imitación vacío y ligero, dejando el real a la vista, dejándose perder con la lejanía a través del tiempo.

Mira pues, que ese no es tu caso si sigues luchando, ya que pues aunque estés perdiendo las esperanzas y pienses que dejaste atrás todo eso, parte de ti quiere sufrir y piensas todo eso, al no ser más que ganas de sentir más dolor, negando así pues esto es la realidad y no por ello es malo, más bien es un signo de que estas decayendo más, y tu mism@ lo haces para que dicho templo sea más fuerte, al igual que a una espada al forjarla se le tienen que dar martillazos para que  quede fuerte ante la batalla futura, tú estás volviendo más poderoso tu templo, para la tormenta que se avecina.

El vacío no llega al estar solo en la oscuridad, sino al estar con gente que al ver sus ojos, los ves con partes de ellos, sino ellos mismos gritando de dolor a través de sus ojos, y unos ya de plano, están completamente vacíos, mostrando que nunca floreció el crecimiento en ellos y vagan sin rumbo en lo inhóspito del todo dormidos sin poderles despertar, no muertos.

Pero no desesperen ante dichos seres que abundan diariamente con ustedes, al final los que prosperan en un ambiente inhóspito, obtienen la verdadera realidad, la verdad y no vivirán en un mundo de mentiras, será y es siempre más satisfactorio tener el trofeo genuino, brillante y pesado en tus manos, que la pobre imitación de la cual no perdura para siempre.

jueves, 4 de agosto de 2016

Silencio, y una calma en el azul que se levanta de la oscura noche en una mañana Parte 2

Al quedarte un tiempo en ese lugar, la armonía del lugar se fusiona contigo, la calma y la paz se distribuyen en el entorno con una suavidad tranquila de la corriente del aire que pasa por tu cuerpo, tranquilamente lo escuchas por tus oídos de una manera cálida y lenta, como si fueran parte de una ola. Y sigues tu travesía a través de la plaza solitaria con el eterno resplandor de los rayos de la madrugada, brillando y cambiando a un tono nostálgico parecido a el de un amanecer anaranjado iluminando cada vez más el cielo despejado lleno de estrellas tenues brillando lenta y tenuemente mientras sigues fusionándose con el ambiente.

Después de un tiempo de caminar junto a la llanura, decides introducirte a la misma; Caminando y viendo un árbol solitario, te identificas con el, y te diriges a la colina en la que está, al aproximarte a el sientes una corriente calida y fresca que te reconforta a momentos, y llena tus oídos de su tenue sonido recordándote el ahora de tu momento.

Al llegar al árbol, decides tocarlo con tu palma y un brillante recuerdo inunda tu imaginación, recordándote a ti, en el pasto acostado, lleno de árboles en un otoño, viendo las hojas caer y a el brillante sol, no sabes cuando fue ese momento, pero te llena de nostalgia, las preguntas inundan tu mente mientras sigues tocando y viendo la textura del árbol, ¿donde estoy?, ¿Donde estará mi hogar? dichas cosas que siento provienen de un lugar distinto a mi realidad, estas letras que leo, me leen a mi, y yo las vuelvo imágenes, 2 realidades, mi cuerpo y mi mente, sin duda sincronizarlas traerá paz a mi alma, y mi realidad física no es más que una pizca de ahora en mi eterna y verdadera realidad sin tiempo como lo conozco en el periodo fisico de mi mente sin recuerdos de mi verdadero ser.

¿Que más tengo que seguir haciendo que infiltrarme en mi mente tratando de explorar los lugares más recónditos de mi propia realidad?, danzar con mi realidad es un arte, leerlo es imposible con palabras, sino más bien aprender a leerlo con experiencias y sentimientos es un arte concebido por explorarme y esa es la manera de entender en donde estoy, sino más bien aun es imposible, por la manera en como e aprendido en el mundo físico a corrompido mi verdadera lengua, no dudo que algun dia el camino escondido de esa realidad vuelva a mi con el fin de mis ataduras físicas.

Al final de esto, descubres un castillo gris y decaído con el tiempo, y te diriges a el, para leerlo con tus experiencias propias.


::Continuará::