lunes, 23 de enero de 2017

El cansancio del despertar continuo

Tu conciencia regresa del vació, las aventuras recreadas en tu mente se desvanecen en un afán por recuperar la conciencia de manera natural, tu cuerpo pesa y tus oídos no dejan de escuchar el ambiente en perpetuo movimiento que sucumbe ante tus oídos.


Que más esperas, sigues mirando al vació, tu conciencia sigue pensando, mientras tu sigues reflexionando, ¿como estás? ¿como te sientes?, nada, simplemente nada te repites por un miserable intento de esconder el sol con el pulgar de todas las preguntas que tu mismo crees que no vale la pena buscar, por ser ''imposibles'' de encontrar, que desperdicio de curiosidad.

O eso se preguntarían los demás, tu, tu no, tu sigues preguntándotelo, mirando siempre a la nada cuando tienes un momento de silencio, de paz en la cual, miras a un lugar, quizás específico que aparenta una similitud con el mundo e el cual tu mente se sumerge, sigues con esas preguntas, danzando con ellas, buscando sus respuestas imposibles, que sabes que están en tu mente, que indeciso es este metraje de tiempo en el que sigues allí, aún con esto, la lucha sigue en el mundo sensible, así que te decides a seguir.

Nunca me había dado cuenta de lo hermosa que es la luz en el despertar de la conciencia.

Tu, mientras te veo con esos tonos azules, la lentitud aparece continuamente con ganas de hacerme apreciar más tu maravillosa esencia; esa misma es la clave que necesito para seguir mi tramo hasta volver a verte.

El ímpetu que me trata de segar, me obliga a seguir hacia la monotoniedad, pregúntamelo otra vez, y volveré a soñar, a descubrir cosas nuevas. Lástima que aún no sepa con mucha certeza si eres tu; me han puesto todos los obstáculos al intentar verte, y al intentar saber si eres tu.

Sigues, el día se siente igual a todos, sabes exactamente lo que va a pasar, como ver una cinta, una y otra vez, ¿de que trata este mal chiste?, ¿de esto se trata?, obviamente no, solo la desesperación, como estornudos en mi  mente toman lugar en mi voz.

Mientras el tiempo sigue, y el mundo retoma su natural rumbo, los gritos de la sociedad toman fuerza, poniéndole fin a la tranquilidad y la lentitud del momento. Quien sino el mismo que me metió aquí me sacará de aquí, amigo de doble filo, tiempo. 

Tu conciencia toma rumbo a introducirse en lo que molesta e incomoda a la mente, sucumbido por el trabajo y actividades que solo inundan tu mente con cosas que no te agradan, ''basura'' pues.

Llega la tan esperada noche, tu cuerpo grita por volver a la cama, tu mente al mundo onírico y tu conciencia al vacío, es hora de ignorar al tiempo y volver a despertar y ver el amanecer de nuevo, luchando otra vez, y siguiendo este largo camino hacia tu búsqueda.

Pour Ana